VIDA

Vision Board

 

 

Amigos, me encuentro muy contenta de compartirles que el día de ayer me entregaron mi nuevo estudio y aunque fuese domingo las ganas no me faltaron de ir corriendo a limpiar, acomodar y empezar a trabajar. Para mi los fines de semana son sagrados, estos días me gusta crear, experimentar y hacer esas cosas que no puedes hacer entre semana. Un sábado o domingo es perfecto para hacer lo que desee y el día de ayer hice mi vision board.

 

Usualmente tengo carpetas en mi computadora con todas estas referencias, boards en Pinterest, o imágenes guardadas en Instagram de cuentas que sigo. Sin embargo, las olvido, cada que recuerdo vuelvo a checar pero no están presentes en mi vida, vuelan en el mundo digital.

 

Parecerá proyecto de escuela, pero la fuerza que tiene crear estos “boards” en físico tiene mucho poder sobre tu mente. Ayudan y atraen estas cosas a tu vida, cada día se sienten más reales y si eres feliz, positivo y trabajador el universo hará el resto (te lo aseguro).

 

En una media tarde escogí fotografías, algunas ya las tenía, otras son de Pinterest o Instagram, no importa de dónde provengan o qué estilo tengan sino que el contenido sea el que tu realmente quieres.

 

Dividí mi board en varias secciones como: Estilo, viajes, amor, trabajo, casa, estudio…Básicamente hice mi mundo de fantasía ahí. Me tomó otra media tarde imprimir, recortar y pegar. Les recomiendo que compren un foamboard o alguna superficie rígida que le de cuerpo a su vision board. Creo también que es rico sentarnos un momento, escuchar música y hacer este tipo de manualidades viviendo en un mundo meramente digital.

 

Se los recomiendo muchísimo y sí lo hacen envíenme fotos 🙂

 

Lo mejor,

Daniela

 

 

VISION BOARD

video en youtube: https://www.youtube.com/watch?v=cniKkYqOlMM

El Pinal, Chipinque

 

 

Hoy amanecí con las piernas más a doloridas que nunca. Ya había sentido este dolor antes, sin embargo este sentimiento me traía más relajación que nada. Y quiero explicarles por qué.

 

Todo comenzó cuando mi amiga Claudia, decidió hacer un recorrido al Pinal en el Parque Ecológico Chipinque y terminar con una deliciosa clase de yoga en las alturas. Nos reunimos varias personas a las 6:00 am y juntos subimos hasta ese punto.

 

Eramos un grupo como de 15 personas, la mayoría no nos conocíamos, eso no evitaba sentir la buena vibra y sonrisas por parte de todos. Subiendo la montaña nos topamos con animales y vegetación de todo tipo, mis favoritos, los coatíes, son como osos pequeños muy amigables en busca de comida. Aún siendo animales salvajes, son de las cosas más bellas que he visto en la naturaleza. Árboles gigantescos, flores exóticas, y mucha paz.

 

 

Llegamos al punto más difícil, un tramo de un kilómetro con escaleras hechas simplemente para facilitar un poco la subida. Fue el kilómetro más pesado de todo el viaje.

 

Por fin vi una gran estructura donde era el lugar para hacer la clase y gozar de la vista. Las nubes te acariciaban. Fue así como comenzó la sesión de yoga en las alturas y poco a poco, todo el dolor y cansancio que había sentido se iba desvaneciendo. Era como si las nubes se llevaran el dolor.

 

Fue una práctica suave y perfecta para concluir el día. Tuvimos un poco de tiempo libre para disfrutar y tomar fotografías, otro grupo que también había subido al Pinal se unió a la última parte de la sesión, savasana.

 

 

Esta es la parte más rica de toda la práctica, todos nos recostamos en nuestro mat, y Claudia, con una meditación guiada nos hizo sentir presentes del estar aquí y ahora. No en otro lugar, sin pensar en pendientes, en el pasado, el futuro. Sino en vivir el momento presente, el único que importa.

 

Saben, es natural sufrir un poco en este tipo de recorridos, no es sencillo y más si es tu primera vez. Aún así la satisfacción de conocer personas nuevas que comparten algo contigo es inexplicable. Escuchas risas, historias, energía. Hay algo que la montaña y estar en espacios abiertos te regala, y no solo es paz, sino, es algo tan sencillo que aveces no lo podemos ver. No es una experiencia de subir, bajar y seguir igual. Cada caminata, cada práctica y momento te cambia un poco. La naturaleza tiene una fuerza tremenda en ti.

 

 

Es por eso que mi dolor de piernas hoy, es mucho más delicioso que el dolor de piernas de haber estado una hora en el gimnasio.

 

Lo mejor,

Daniela.